Los contratos temporales de las ETT cumplen con las exigencias del FMI

Los contratos temporales que gestionan las ETT obedecen las demandas del FMI para España en lo referente a calidad de empleo, equiparación salarial y transparencia contractual. Las últimas sugerencias del Fondo Monetario Internacional apelaban a disminuir las diferencias entre trabajadores fijos y los trabajadores temporales. Una brecha que los contratos de las ETT están acatando a rajatabla.

Hoy día se exige que las condiciones de trabajo de un empleado puesto a disposición de una empresa a lo largo de un tiempo determinado no conlleven ninguna diferencia con las de un trabajador interno. Ya la reforma de la ley 14/1995 de ETT incorporó requisitos como el principio de “a igual puesto igual salario”, y equiparó el resto de derechos laborales, como las indemnizaciones que el FMI comenta en sus recomendaciones.

Según el Ministerio de Empleo, en 2017 se realizaron 3.853.556 contratos mediante empresas de Trabajo Temporal (ETT). Este número supone un aumento del 10% respecto al año anterior. Hoy en día los trabajadores que encuentran empleo a través de una ETT son mayores que con la mediación de los Servicios Públicos de Empleo. Por lo que se puede entender la necesidad de igualar los derechos del trabajador temporal a sus deberes en la empresa de contratación.

¿Qué derechos tiene un trabajador temporal?

  • Al empleado de la ETT le es aplicado el mismo convenio colectivo que se le aplica al resto de la plantilla de la empresa usuaria. Esto es relevante, ya que significa que no pueden existir discriminaciones entre los trabajadores contratados directamente por la empresa usuaria y los contratados a través de la ETT. Todos pueden disfrutar de las mismas condiciones esenciales, como duración de la jornada, remuneración, horas extraordinarias, trabajo nocturno, vacaciones y días festivos. Tampoco deben existir discriminaciones a la hora de concederles la utilización de instalaciones comunes tales como áreas de descanso, comedores, guarderías, etc.
  • Los mismos derechos en cuanto a la protección en materia de salud y seguridad, protección a mujeres embarazadas, la no discriminación y la igualdad de trato.
  • El trabajador de las ETT goza del derecho al mismo salario que los empleados de la empresa usuaria. La nomina del trabajador por ETT no es pagada por la empresa usuaria, sino que la paga la ETT.
  • La ETT no podrá descontarle nada al empleado, ni realizarle ningún cobro por la intermediación. Los ingresos y el modelo de negocio de la Empresa de Trabajo Temporal proceden del contrato de puesta a disposición que se firma con la empresa usuaria, pero jamás podrán haber comisiones al trabajador.
  • Cuando finalice el trabajo en la empresa usuaria, el empleado que ha sido contratado por la ETT tendrá derecho a percibir la indemnización por fin de contrato que la ley estipula. Cuando el contrato es por un tiempo determinado (contrato temporal), en la mayoría de casos, la indemnización será la parte proporcional que correspondería a 12 días de salario por año trabajado. Es decir, si por ejemplo, el trabajador ha estado durante 3 meses en la ETT, tendrá derecho a una indemnización de fin de contrato de sueldo correspondiente a 3 días. Dicha indemnización no es pagada por la empresa usuaria, sino la propia ETT.
  • A lo largo del tiempo que ha estado trabajando, el empleado contratado por la Empresa de Trabajo Temporal será dado de alta en Seguridad Social y cotizando por desempleo.