¿Te preocupas por la opinión de tus empleados?

Para mejorar la experiencia de cliente se suele estudiar el feedback que reportan los mismos. De igual manera ocurre con los empleados, es necesario obtener una retroalimentación de éstos para poder transformar su experiencia.

Es importante conocer la opinión de tus empleados

Atrás quedaron las largas e inusuales encuestas que realizaban las empresas a sus empleados para recabar información. Éstas se hacían con una periodicidad anual y la intención principal era la de mejora de las condiciones de trabajo, actuando además como buzón de sugerencias.

Pero hoy en día, una de las tendencias en cuanto a la escucha de los empleados recae en la utilización de encuestas virales cortas, que de forma frecuente, son enviadas a todos los integrantes de una organización para conocer la opinión sobre ciertos temas de interés general.

¿Por qué este cambio? 

Las organizaciones buscan continuamente nuevas formas de incrementar los niveles de compromiso del grupo. De esta forma, se puede estar en constante actualización, de forma rápida y fácil, sobre aspectos personales de los empleados, opiniones y evolución que éstos presentan.

El avance tecnológico persigue la comodidad y la innovación, y es por ello, que la forma en la que se pide un feedback a los empleados se tercia simple y rentable.

Diferentes formas de obtener la opinión de tus empleados

Estas encuestas breves y rápidas de las que hablamos, pueden ser distintas dependiendo del momento en el que se lance. Si acertamos con el formato y el público receptor, pueden llegar a ser muy efectivas:

1.- Encuestas breves diseñadas para evaluar el impacto de un evento, un programa de formación o una comunicación concreta.

2.- Encuestas cortas diseñadas para evaluar y monitorizar alguna fase concreta del ciclo de vida de la experiencia de empleado, por ejemplo en la acogida de un nuevo compañero, el cambio de un trabajador a otro país o bien la promoción de un nuevo manager.

3.- Encuestas cortas diseñadas para captar insights sobre experiencias de los compañeros y cómo podemos hacer para mejorarlos.

No se consigue el objetivo deseado simplemente con enviar las encuestas, sino que se tiene que tener en cuenta las siguientes reflexiones:

  • ¿Qué es lo que queremos aprender?
  • ¿Qué es lo que queremos medir?
  • ¿Cómo medirlo?
  • ¿Cuál es la frecuencia que vamos a seguir?
  • ¿A quién va dirigida la encuesta?
  • ¿Cómo vamos a comunicar los resultados?

Cuando se resuelvan estas cuestiones y se ponga en marcha el plan de encuestas a los empleados, se debe analizar cuál será el plan de acción a desarrollar, una vez obtenidos todos los feedbacks.