¿Gestionas la diversidad de forma adecuada en tu empresa?

El tema “diversidad” ha entrado con fuerza en las empresas desde hace poco tiempo. Los departamentos de Recursos Humanos han tenido que aprender a gestionar la diversidad por dos razones fundamentales:

  • La potencia laboral disponible es cada vez más diversa y amplia. Este aspecto se percibe en la heterogeneidad que presentan las plantillas de empleados.
  • Por otro lado, el mercado demanda nuevos servicios y perfiles innovadores. Es por ello, que el estudio de la diversidad cobra importancia cuando entra en juego la necesidad de dar respuesta a esa demanda turbulenta.

Gestionar la diversidad no solo consiste en aceptar que existe una pluralidad de perfiles profesionales, sino en hacer hincapié en el aprovechamiento de esta situación para mejorar nuestra competitividad como empresa.

Nuestros reclutadores quieren dejar claro lo que es y lo que no es la gestión de la diversidad. A continuación, exponemos algunas reflexiones sobre este tema.

¿Qué no es la diversidad?

  • Pensar que los diferentes son los demás. No consideramos como normal a aquellas personas que se incluyen dentro de un rango de edad concreto, cultura o entorno socio-económico. Normales somos todos dentro de nuestras diferencias.
  • No damos poder a grupos homogéneos. Manejamos la diferencia sin que exista un núcleo central que toma decisiones con independencia de los demás.
  • No tratamos la diversidad como si fuésemos generosos con un grupo de personas. Todo el mundo es tratado de la misma manera social.
  • No hablamos de estereotipos de grupos ni hacemos comentarios que puedan herir sentimientos.

Entonces, ¿qué es la gestión de la diversidad?

  • Debemos aceptar que la diversidad se encuentra a nuestro alrededor, incluso en nosotros mismos. La gestión de la diversidad funciona en todas las direcciones.
  • Valoramos a las personas por lo que estén dispuestos a contribuir, por su originalidad y su perseverancia en el mundo profesional.
  • Nos encargamos de gestionar la diversidad de forma inteligente, puesto que los primeros beneficiados de esta gestión somos nosotros. Los reclutadores buscan allá donde hay talento, independientemente de las características personales.
  • Tolerancia cero ante cualquier expresión de acoso.

Las empresas deben ser conscientes de que pueden hacer mucho para mejorar la sociedad en la que estamos sumergidos. La gestión de la diferencia no solo beneficia a las organizaciones, sino proyecta una imagen a toda la sociedad.