¿Conoces el clima laboral de tu empresa?

Hoy en día, es fundamental que toda organización sepa adaptarse a las diferentes situaciones que pueden producirse en el entorno cambiante en el que estamos inmersos continuamente.

Además de tener en cuenta esta parte externa, también hay que estar muy alerta lo que ocurre en el interior de nuestra empresa, es decir, las relaciones internas. Para ello, hay que utilizar las herramientas más apropiadas para detectarlas, debemos conocer con máximo detalle, aquellos cambios que pueden afectar positivamente o negativamente en el clima laboral de nuestra organización.

¿Qué es el clima laboral?

El clima de una organización es el medio en el que todas las personas que forman parte de ella desarrollan funciones,  por ello,  se debe actuar adecuadamente para conocer el estado en el que se encuentra y cómo evoluciona a lo largo del tiempo; y. Por último, es importante no olvidar las percepciones de los empleados.

Hoy en día, tenemos una gran variedad de técnicas que nos ayudan a medir el clima laboral, pero sin duda, la encuesta es el medio más cómodo y eficaz para evaluar este aspecto de forma cuantitativa y cualitativa. Además, las encuestas llegan a un gran número de personas que no se encuentran físicamente en la empresa y aseguran una mayor objetividad.

A continuación,  se exponen los beneficios que nos aporta la medición del clima laboral en nuestra empresa.

El principal beneficio que se busca cuando medimos y analizamos el clima laboral, es recabar información valiosa sobre el estado de la compañía bajo una perspectiva personal.

Conoceremos de primera mano, los aspectos a mejorar en relación a los recursos que disponemos, la cultura organizativa o la simple forma de comunicarnos.

Debemos de tener presentes los criterios que se mencionan en las encuestas recogidas de cara a la mejoras de la empresa, desarrollando acciones bajo la responsabilidad de la dirección.

Si preguntamos sobre gustos, novedades a implantar, etc., se pueden conocer tendencias de cara a una futura evolución de la empresa, lo cual nos permite realizar previsiones para afrontar problemas o situaciones tensas que puedan surgir a corto, medio y largo plazo.

Además, es una vía para favorecer la implicación de los trabajadores, ya que son ellos los que aportan ideas que se puedan tener en cuenta en el futuro.

Por otro lado, se produce una potenciación de la experiencia de los empleados y de la marca en sí, lo que reportará beneficios a la empresa ya que los propios empleados serán embajadores de la marca, trasladando a la sociedad sentimientos de pertenencia a la empresa, como forma de escucha activa, de bienestar y trato al equipo.

En definitiva, es necesario conocer cómo se está desarrollando internamente las relaciones entre los trabajadores, siempre desde una perspectiva constructiva, cuyo objetivo no es más que la del bienestar común.